...más huellas...

Habitar el límite

 

trascender el límite
poner un límite
estar al límite
bordear el límite
enfrentar el límite
imponer el límite
borrar los límites
tropezar el límite
limitar
delimitar
ilimitar-se
vencer los límites
exponer el límite
romper los límites

transformar el límite:
de lo pesado a lo liviano
de lo liviano a lo profundo
de lo profundo a lo profano
de lo profano a lo prosaico
de lo prosaico al mosaico
del mosaico al pie
del pie al paso
del paso al contrapaso
del contrapaso al tropezón
del tropezón a la caída
-y no todo tropezón es-
de la caída a la elevación
de la elevación al vuelo
del vuelo al aterrizaje
del aterrizaje al suelo
del suelo al mosaico
del mosaico al pie
del pie al paso
del paso al límite:
 

la frontera

el cascote:
la piedra filosofal

la vara:
el oráculo

la tela el tejido:
el texto

la silla:
el descanso - estar y no estar

las flores:
la vida y la muerte

 

Los ejercicios
El cruce de caminos instala nuevos límites, se devela el instante donde nos sentimos perdidos y las preguntas
quién soy?
dónde estoy? a dónde voy?

 

El vacío
el impass
el tiempo muerto
el espacio que aún no aparece pero que esta delante de nosotros (una cuerda lo anuncia):
qué hacer allí
qué ser
cada elemento, cada movimiento, cada gesto empieza a encontrar su lugar, su definición, su transformación, su línea de tensión: improvisa-acción
Improvisar: navegar los límites
 

arriesgar

 

 
A veces la conmoción, la pérdida de lo pre-figurado
  de los esquemas pre-concebidos
ante una estructura sutil
nos desorienta: cúal es el límite, dónde está

 

y entonces defender la acción en la improvisación, aún no sabiendo de qué se trata

Primer contacto
Otra presencia
invoca nuestra presencia
revoca una presencia NUESTRA
estamos,
el trazo (liminal) tambalea nuevamente,
entro a la escena del otro si es sí: sí
 

si es no: no

 

juego
dejo entrar... cómo? no importa aún
es un recorrido en el que sólo definimos un comienzo (y su importancia)
luego... el devenir

y los límites:

sostengo mi mí?
me desaparezco?
me permito y permito
esa
desaparición
esa
des-preocupación
y ocupo el espacio haciendo
hueco
con el otro

no hay saber

 


El triángulo:
El cuarto término es el límite
el hilo es el límite que permite la circulación, la rotación, el movimiento
es también el vacío y el espacio que nos conecta
el hilo es aquello que hace el vínculo y lo deshace
traza el UNO
y nos vuelve al CERO
une y separa

aparece la sintonía
la presencia-ausencia
la actividad y la pasividad
el dejarse ir y el impulsar
el ritmo (la música) común de las diferencias


Primer impulso:
El principio del fin

dejar ser ese primer impulso
  vital
esa intuición que puede proyectar un cuerpo, una voz, una emoción
al cuerpo, a la voz, a la emoción, al otro y hacia otros.
La inhalación y exhalación en una misma frecuencia -con la abstinencia de lo expresivo en tanto expresivo- convierte al vínculo despoblado desnudo, en una posibilidad:
la cuerda entre el otro y yo, entre yo y el objeto, entre yo y el objeto y el otro y el espacio, me lleva sin pro-posición
  a la expresión (el gesto-la emoción-el sentimiento
como las articulaciones con el vacío).
No existe letra sin papel en blanco
y sin misterio


El Otro:
El otro me conmueve, me provoca, me confunde, me lleva, me dirige,
y
dirijo mis movimientos,
limpio, arriesgo
a veces por impulso
después la percepción se abre y me devuelve a otra conciencia y a otra consistencia en el hacer con otros

me peleo conmigo, desde ese otro
y la pelea se trasforma en un re-posicionarse, ceder, observar
buscar si el obstáculo es el otro o soy yo misma o ambos
retirarse un momento, volver a la trinchera, mirar desde otro punto y dejar que el proceso vaya solo
(la voluntad solamente sirve ante la pereza o el miedo)

Mi frontera y su frontera se vuelven nuestras fronteras y desde ese sitio vamos hasta...el límite por/ venir –la próxima frontera-.

“La búsqueda de lo propio es una búsqueda de lo solitario?”


Pre-sentar
Ex-poner
des-cubrir
 

ese sin

atravesado por una historia,
un cuerpo haciendo equilibrio
en el borde de un tornillo
que falta como tornillo
para ser otro
que me presenta y me representa
desde un lugar perdido (la niñez)
y reencontrado
en una aldea
con patos
dulce de leche
moscas
robles
madera hierro
chicharras grillos
juegos risotadas
estrellas molino
ser y hacer de
no ser y hacer con

 

amasando una vida pequeña
amasando una pequeña
que vuelve a habitar un límite (un tiempo) pasado
para equilibrar un presente:
aquí ahora

los fantasmas se diluyen en facciones y acciones
observo la semilla la planta el fruto la flor
observo el embudo, el vestido, la botella de agua que ya no está, la rama, el tronco incendiado, el balde, el palo, el esqueleto de la mesa, la vara, el tejido, la silla, el saco de pasto seco, la cuchara, el tornillo
  que me falta
a veces
para hacer de la locura
re-invención
y de la re-invención

 

encuentro:

willaldea bruno favio caro isma vale julio guido yoyo, rox claudia yizel paola michi jor erica coco braulio dayin arturo rodrigo paula

Presentación final:

Los personajes fueron en procesión hacia la capilla (origen de la aldea),
y vestidos de luto asistieron a la ceremonia de una muerte,
la de ellos mismos que des-aparecieron en otras y otros,
en aquel sitio sagrado y profano,
disolviéndose sobre el final (un nacimiento)
en el festejo.

 

Paula Drenkard
Willaldea, 23 de febrero
sol y luna creciente