Teatro: elemento catalizador
de los sueños de una sociedad

Por
Jorge Yale Alvis
PRESIDENTE DEL COMITÉ CÍVICO
DE PUERTO VILLARROEL

De vez en cuando se puede escuchar, donde y cuando uno menos lo espera en Puerto Villarroel, alguna de las melodías de la obra de teatro "Bebiendo del Ichilo", si estoy frente a alguien que formó parte de este lindo grupo veo como se le paraliza el mundo e inmediatamente por más de unos cuantos segundos convive con aquella melancolía de haber dejado atrás una de las mejores experiencias en su vida, puedo afirmarlo que es así, yo mismo lo siento así. Puede ser quizá la impecable realización del trabajo, el éxito de haberse cada uno sentido muy útil y pieza que formó una efímera amalgama inevitablemente soluble con el tiempo, pero aglutinante por el deseo y la dulce tentación de repetirlo; tendremos tiempo para contarlo.

La tarea de conducir las múltiples formas de energía que se identifican dentro de la sociedad porteña, su transformación en potencia útil, más la conjunción de estas para generar las expectativas de una sociedad armónica y productiva, pareciera que solo se lograría a partir de una formación integral de las nuevas generaciones y de inicio con los muy pequeños. La experiencia de haber convivido con WILLALDEA nos ha enseñado que la dinámica de la transferencia de vivencias en torno al arte y la complicidad de relaciones humanas enriquecidas por cada uno de sus integrantes venidos de muchos lugares, donde cada cual ha puesto al servicio de Puerto Villarroel lo mejor que cargaba en su bagaje, ha dejado a este pueblo en una espera curiosa y tensa de lo que vendrá ocurriendo. Definitivamente ha sido cuestión de seis meses de trabajo, hemos comprobado que Puerto Villarroel ha cambiado y no me refiero a solo el grupo de beneficiarios que se suscribieron al proyecto, hablo de la dinámica transformada en torno a la gran carpa azul, el punto más controversial del pueblo hace un año, seis meses después un lugar donde se genera una energía colectiva de propios y extraños que debían fomentar normas de respeto para resguardar el buen desarrollo del proyecto porque resultó que a todos les gusta el arte y aunque en este puerto el teatro haya sido algo muy lejano se entendió que es una forma de manifestación humana utilizando la belleza, la armonía, las destrezas, los buenos recuerdos. y esto es para verlo y mejor tenerlo en casa. Terminado el proyecto y retirada la carpa azul, la aplastante satisfacción de haber visto a los hijos y vecinos hablándole al aire de sus sentimientos con un lenguaje artístico, supuestamente un algo propio de sociedades enrarecidas por una riqueza cultural centenaria, ha terminado por contaminar , como dice la gente de WILLALDEA, en lo profundo esta sencilla sociedad de pueblo. La expectativa es continuar con este brutal impulso, la ambición es tener contacto constante con gente de otras culturas, nuestro vehículo será el turismo, nuestro aliado (donde esté) WILLALDEA.

Jorge Yale Alvis

PRESIDENTE DEL COMITE CIVICO
DE PUERTO VILLARROEL 

yalejorge@yahoo.com

 



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